Las biopiscinas son una tendencia en alza. Aunque en Europa están presentes desde hace ya algunas décadas, en España han sido unas desconocidas hasta hace relativamente poco tiempo.

La peculiaridad de estas piscinas naturales es que el sistema de filtrado del agua se realiza a través de plantas y gravas, de igual manera que se filtra el agua en la naturaleza. El resultado es una piscina que apenas requiere mantenimiento y un agua limpia y cristalina libre de cloro.

Una de las claves del éxito de las biopiscinas es que se adaptan fácilmente al entorno. La piscina deja de ser un elemento extraño en el jardín y pasa a integrarse perfectamente en el mismo gracias a su aspecto natural.

Otra razón para elegir una piscina ecológica es que con ellas no se derrocha ni una gota de agua. A diferencia de lo que ocurre en una piscina tradicional, en una biopiscina no hay que tirar el agua cada cierto tiempo. El sistema de filtrado natural permite que el agua esté siempre limpia y en óptimas condiciones para el baño, incluso durante el invierno.

No obstante, si por cualquier motivo se decide vaciar la piscina, el agua de la misma se puede usar para regar las plantas o incluso un huerto, ya que se trata de agua limpia no tratada con productos químicos.

Cada vez hay más personas que son conscientes de lo importante que es cuidar del entorno natural que nos rodea y esa es una clave del éxito de las biopiscinas. Con ellas se ahorra mucha energía en el mantenimiento del agua, lo que supone un menor índice de contaminación. Pero es que además la piscina se convierte en un espacio de naturaleza en el que puede haber incluso peces en la parte de la misma que está destinada a hacer de filtro.

¿Te animas a conocer las biopiscinas?

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